martes, 23 de diciembre de 2008

Cascada de Nexpayantla, Estado de México (9 de noviembre de 2008)





Por la carretera que va a Paso de Cortés, adelante de San Pedro Nexapa, se encuentra el camino de terracería que desciende al Valle de las Palomas, explanada apta para comidas domingueras desde donde comenzó esta excursión. Nos adentramos en el bosque siguiendo el riachuelo a contracorriente. En el trayecto pudimos ver, arriba y a la izquierda, la cima del Yoloxóchitl iluminada por el sol... ¡espléndida! A medida que transcurrió la excursión, las paredes de la cañada se estrecharon, hasta formar una garganta con paredes verticales que casi podíamos tocar con los brazos extendidos. Al final, encontramos la caída de agua, pero no pudimos recorrer los últimos metros, pues los guías lo consideraron peligroso por lo resbaladizo de las piedras.









¡No importó! El lugar es magnífico y bien valió la pena la caminata. El regreso fue más lento de lo planeado y el grupo se dividió, pues algunos excursionistas archirrecontrahambrientos, aceleraron el paso para llegar a comer al lugar donde se había quedado el autobús. Cuando llegamos los últimos, estuvieron a punto de hacerle un consejo de guerra a Tonatiuh y quemarlo en leña verde, por andar propiciando golpes de estado... y además, por lentos, nos quedamos con las ganas de ir al mirador del Yoloxóchitl.

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